Tan ensimismado iba el niño, que bajó sin querer la escalera de una boca de metro y acabó en la estación.
La megafonía anunció:
“Recuerde que para evitar esperas innecesarias, ya puede adquirir su abono de transportes en las máquinas expendedoras o en las taquillas de toda la red de metro”
-Yo – se dijo el niño -, si tuviera una vez al mes un ratito para gastar, lo convertiría en una espera innecesaria, y la usaría para recordar todas las cosas que durante ese mes me han hecho reir.
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Todo el mundo sabe que seguro que Dexter te ha hecho reír!!! Y yo tambien (espero) :*
Me gusta !…deberiamos aplicarlo mas a menudo…