Estocolmo (V). Empiezan las rutinas

A veces, cuando estoy aquí esperando el Tunnelbana (como se decía en español… ah sí, el metro!) o el Tvarbanan (… cercanías!) de repente empieza a hablarme alguna rubita de esas locales tan “simpáticas” que hay por aquí y me dicen:

-Huy pero si tú eres el chaval ese del blog? sabes que te daría un meneíllo? ah y por cierto, qué tal te va por aquí que hace tiempo que no cuentas ná?

(Eso me lo dicen en sueco claro. Menos mal que ya empiezo a entender un poco).

Bueno, pues os debo decir que las cosas, por aquí, pues ya son más normales, con sus rutinas y eso.

Claro que aquí, lo rutinario es ir a un museo y encontrarte este pedazo de barco de hace 4 siglos que sacaron del agua hace ná y que te cagas de impresionante que es (para hacerse una idea de la escala, obsérvese que hay personas por detrás XD):

Ah, también es normal aquí comprarse una casita en el campo. Como era típico, pues nos compramos una. Os gusta?

Habíamos considerado antes comprar esta otra, pero la vane pensó que esa hierba del tejado fijo que atraía a los bichos:

Ah, también visitamos el pueblecito medieval de Sigtuna, donde se acuñaron las primeras monedas suecas. Aquí en la calle principal: la vane se tapaba porque le daba el sol y ahora le ha dado por decir que eso de tener la cara morena es un poco de plebeyos:

También descubrimos que cuando las hojas se hielan, se convierten en fondo de pantalla:

Y que en el transporte público puedes montar a tu perro, pero tienes que llevarlo obligatoriamente mirando para atrás (que digo yo que lo harán para que no les ladren a la gente que se monta en el bus o algo)

Os conté ya que cayó una nevada de tres pares de bolas? Claro que eso aquí, es normal también…

Y las cenas también muy normales… unos días sushi…

Otros, te montas en un barco y cenas langosta…

En fin, lo que os decía, que se ha vuelto todo muy normal por aquí, ya tengo ganas de volver. La vida en Madrid sí que era trepidante, ahí todas las mañanas:

-Me puteará hoy la línea seis como siempre? O irá bien por una vez?

Eso sí que era emocionante! Lo echo de menos!

11 respuestas a Estocolmo (V). Empiezan las rutinas

  1. Pilar dice:

    Jopé, llevanos a nosotros a cenar langostas y de museos y nos convertiremos en trepidantes también ¬¬ ay XD
    Volveeeeeeeeeed que os echamos de menos :_(

  2. chapis dice:

    hahahahahaha sois una pareja cojonuda¡¡¡no puedo evitar reirme leyendo algo con tanta retranca. Oye Sr granados, me ha encantado lo del perro mirando hacia atrás….y no sé…,os dejo, me empieza a entrar algo de hambre así q voy a ver a la nevera haber si me puedo preparar algo tan normal como…no sé…una langosta???

    besitosss

    • Diego dice:

      Ojalá que te hayas encontrado una langosta de verdad! A mí me dieron ganas ayer de guardar el cascarón de la mía para rellenarla de palitos de surimi y disfrutarla más veces XDD

  3. AnaE dice:

    Lo de la hierba en el tejado también lo vi en Noruega…creo que la explicación es que la casa guarda más el calor…pero no la recuerdo del todo. Que envidia dais, me alegro que lo esteis pasando tan bien ;-)

  4. Dr. Towerstein dice:

    Así que habéis descubierto ya el Patrizia!!!!! :D Qué recuerdos…..

  5. epabmar dice:

    Mítico Patricia … Jajaja, Diego, me descojono con el nivel de surrealismo que está alcanzando este blog … eres grande, compañero!!!

  6. […] Noviembre fue principalmente sobre Estocolmo. De todos los posts que hay, me quedo con éste. […]

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