La solución definitiva para la fiesta de los toros

julio 3, 2013

Estaba comiendo la semana pasada con compañeros de trabajo, y andaba yo con mi tupper de hamburguesas de soja (las disfruto gracias a un hermano vegetariano y a una madre maravillosa), que atrajeron la curiosidad de la mesa, y que encantaron a todo el que las probó. Y así, a cuento del vegetarianismo, empezó una conversación bastante, bastante chula. La inició un compi que dijo que, respecto a la gente que aceptaba sacrificar animales para poder comer carne pero sin embargo odiaba los toros, que su punto de vista era que, si a él le daban a elegir él preferiría vivir como un toro, toda la vida ahí feliz por el campito correteando y de semental y persiguiendo la luna por las noches y pegándose la vidorra, y que lo torturaran y lo mataran el último día de su vida, a llevar una vida de pollo o de cerdo, pasando una vida de mierda ahí en una jaula toda petada sin poder moverse casi y comiendo piensos asquerosos, por mucho que al final lo sacrificaran de forma indolora / instantánea el día del matadero.

Y yo, que soy muy antitaurino y bastante carnívoro también, no pude más que concederle que tenía un punto incontestable en esa argumentación.

Total, que me quedé dándole vueltas y creo que tengo la solución definitiva para lo de los toros. Una solución que salva a la fiesta de su decadencia, y que por fin nos reconcilia a la gente que ama los toros y a los que pensamos que son la tortura de un animal hasta la muerte con gente sádica disfrutando con el sufrimiento del pobre animal.

En la nueva tauromaquia que propongo, el toro se criaría en campito como hasta ahora, con su vida más o menos feliz como la tuya o la mía. En eso respetamos la tradición. La diferencia sería el día de la corrida. Ese día, el torero iría a la finca a recoger el toro, y lo mataría allí mismo con un rifle de francotirador a 200m, que el toro ni lo vendría venir ni nada. Total, que una vez sacrificado el animal, sería llevado a la plaza, y una vez allí, llegarían unos ingenieros y le colocarían al toro un exoesqueleto robótico, y una plataforma con ruedecitas debajo. que haría que pudiera manejarse por radiocontrol desde la barrera, o con un algoritmo. Y luego la fiesta sería toda igual, con las banderillas y con un tío en un caballo pinchando y con capotazos y todo eso, sólo que no se estaría torturando al animal, porque ya estaría muerto (en ese sentido es como comerte un pollo con cuchillo y tenedor, que no estás torturando al pollo porque ya está muerto, estamos de acuerdo no?). De hecho sería mejor, porque el tío del radiocontrol o el programa de ordenador que controlara al toro podría garantizar la bravura, no como con esos toros q salen reguleros q ni embisten ni nada q sale todo el mundo cabreado de la plaza. A todo ésto, la plaza llena, porque a los taurinos de toda la vida nos uniríamos una legión de ingenieros y de tecnofrikis que veríamos en el espectáculo una batalla de un hombre contra un toro-robot que sería superflipante.

toro-robot

Infografía de alta calidad representando una faena de nuevo toreo

 

Al final de la faena, el torero cogería un radiocontrol y desconectaría el exoesqueleto, con lo que el toro caería redondo instantáneamente entre la ovación del personal.

Y acto seguido, entraría un carnicero y unos tíos con barbacoas ya con la ascua preparada y otros con palanganas de sangría, y se haría una comilona y nos zamparíamos el toro allí mismo.

Observad cómo, en este nuevo toreo:

  • Se mantiene la tradición en todos los sentidos (ganadería, plaza, albero, trajes de torero y cuadrilla, muere un toro)
  • Se mantiene el empleo en el mundo del toro (todo lo de las ganaderías, de las plazas y de las cuadrillas y todo, es igual que en el toreo tradicional). Y alguno más se crea para telecos e industriales
  • No sufre ningún animal (la muerte del toro es instantánea y sin dolor, igual que la del cerdo del que viene el jamoncito que ibas a zamparte esta noche para cenar)
  • No se mata al animal por matarlo, sino que es para comer
  • Se mantiene el duelo desigual entre torero y toro. Y que coño, con el radiocontrol y con algoritmos buenos seguiría habiendo toreros volando por los aires y alguno muerto también, parte también fundamental de la fiesta que sin duda habría que preservar para mantener su pureza
  • Hay barbacoa. Todas las cosas buenas de la vida acaban con una barbacoa!
  • Y si había alguien que dice q le falta ver morir al toro para disfrutar como antes, pues venga, proyectamos en una pantalla gigante en la plaza un vídeo con el momento en el que el toro recibió el balazo en la cabeza. Eso sí al final, por si a algunos queremos irnos antes. Además así quien disfrute mucho con la muerte del toro y quiera masturbarse, pues puede también. Respeto, sobre todo respeto. El respeto es fundamental.

El que vea una pega, cualquiera, por pequeña que sea, que deje un comentario. Pero es que no la tiene joder, es perfecto!

Que empiece la recogida de firmas!


Mercado laboral español

octubre 14, 2012

Bueno, pues ya está. Una reforma laboral de unos, luego reforma laboral de otros, sindicatos que pasan de todo, patronal fuera de control… Esta oferta de trabajo vista hoy en el zoo de Madrid describe perfectamente el tipo de ofertas de trabajo a las que ha quedado reducida el mercado laboral español:

A saber:

  • Eventualidad total (contratos de un día)
  • La foto sugiere que como tengas mas de 18 años ya eres viejo para el curro
  • Un niño vale para el trabajo que hasta hace no mucho hacía un veterinario o un biólogo

Por favor, que nos rescaten de una vez. Peor que ésto no va a ser…


Un mundo mejor (IV) – Carnet de padre

junio 28, 2012

Los niños de hoy en día son una puta mierda. Ya está, ya lo he dicho. Tampoco os hagáis los sorprendidos por esta afirmación, si todo el mundo lo sabe.

No es culpa suya, claro. En realidad son sus padres los que son una puta mierda. La cuestión de fondo, he pensado siempre, es que para cualquier chorrada de tarea hace falta un carnet. Para conducir una motillo, para tener una escopeta de balines o para preparar bocadillos de pollo en un fastfood de mierda, hace falta un carnet / licencia. Y sin embargo, para ser padre que es cien mil veces más responsabilidad que cualquiera de esas cosas, nada. Vergonzoso.

La mayoría de la gente a con la que comento la situación, suele decir que “mientras la gente tenga el equipamiento para ir por ahí teniendo hijos, a ver cómo se lo evitas”. Pues yo, tengo la respuesta.

La idea es que el gobierno implantara una esterilización química temporal preventiva de toda la población (estaba pensando en algo que se le echara al agua corriente, o al vino, o al gluten, algo así que todo el mundo consumiera), que impediría a la gente procrear de forma descontrolada. No sé si desactivaría el esperma o si te dejaría las pelotas secas sequísimas, eso es lo de menos, pero que no se pueda concebir. De esta manera, la paternidad sólo sería posible para los que se sacaran un carnet de padre obligatorio. No es plan de extinguirnos, así que el examen para el carnet de padre, como el de manipulador (de alimentos), consistiría en una serie de pruebas psicotécnicas/cognitivas sencillas. Se me ocurren, por ejemplo:

    1. Cultura general. “La vaca dice …”. Complete la frase
    2. Inteligencia espacial / pura. Algo así sería la prueba:

3. Empatía/hijoputismo. Podría ser ahí en plan dinámica de grupo – prueba de rol, tipo “es usted bankero y su bono de objetivos del 5% depende de que le venda usted preferentes a los jubilados de su barrio que se fían de usted, incluyendo a su abuela. Lo hace?”

Una vez aprobado el examen y en posesión del carnet de padre, uno podría solicitar al gobierno la apertura de una ventana de fertilidad, una vez al año. Dicha ventana consistiría en un suministro de agua no contaminada, o una vacuna-antídoto o algo así, y duraría un par de meses. Durante esa ventana os concederían a tí y a tu señora jornada de verano, para que pudiérais echar la siesta en casa a diario, ya me entendéis. Lo de la limitación de dos meses al año es por si en realidad eres un vago, y en lugar de tener instinto paternal te sacas el carnet de padre sólo para tener la jornada de verano. Picaresca anulada.

Y resultado conseguido: con unos padres con estudios, los niños volverían a valer la pena, no como ahora.

Es triste. El mundo sería un sitio chulo para vivir si yo lo gobernara :(


Un mundo mejor (III). El bono-cuernos

enero 24, 2012

Volvemos a la exitosa serie de posts encaminados a hacer un mundo mejor. Hoy, os hablaré del bono-cuernos.

La problemática está clara: las relaciones de pareja, en ocasiones, duran mucho. Mucho, muchísimo, y durante ellas, pues se van acumulando, llamémoslas, tensiones. Te guste o no, por muy perfecta que sea tu relación afectiva (y la mía lo es), pues hay cosas que simplemente se van acumulando y acumulando, metiendo una presión enorme (e innecesaria) en la relación. Te guste o no, eso pasa. La metáfora perfecta es el cocinado de legumbres: por mucho que las lentejas sean sublimes, de una huerta buenísima del pueblo de tu padre, lo mejor de lo mejor, no puedes evitar que cuando las cocines eso va a generar vapor. Por eso nadie hace las ollas express sin pitorro ahí en negación total: simplemente les pones el pitorro, y cuando estás ahí cociendo y en la olla se acumula tensión a muerte, pues se libera vapor y ya está. Y luego, las lentejas buenísimas, y nadie piensa que hayas traicionado a las lentejas por cocinarlas en una olla express con pitorro de escape de vapor. Pues justo ese es el principio que propongo aplicar en las parejas también: incorporar esa válvula de liberación de presión, de forma aceptada y regulada.

Lo malo del principio es que, aplicado sin control, haría que la vida de pareja fuera un cachondeo, ahí todo el día a cuernos y a movidas. Prácticamente no habría quien fijara una hora de cenar, con lo que a mí me gusta cenar siempre a la misma hora. Criar una familia así también sería un descontrol, las televisiones lo tendrían chunguísimo para fijar el horario de las series… Así que eso no puede ser, buscamos algo intermedio, compatible con la vida hogareña y familiar.

Aquí, es donde entra el bono-cuernos.

Definición: el bono-cuernos es un cupón de un solo uso que cada uno de los miembros de la pareja recibiría durante cada periodo de diez años de relación. Las reglas son:

  • Sólo se recibe un bono-cuernos, sólo uno, por cada 10 años juntos.
  • El bono tiene caducidad. No son acumulables: si se te queda sin usar por ejemplo el cupón de entre 0 y 10 años juntos, una vez en el año once ya no puedes usarlo (tendrías que gastar por narices el cupón de entre 11 años y 20).
  • El bono no tiene sólo una finalidad de control de la tensión. También provocaría todo tipo de situaciones divertidas en la pareja, del tipo “me tiene harta ya con no colgarme los putos cuadritos, pero claro, no sé si presionarle, llevamos nueve años juntos y aún no ha usado su bono-cuernos”. Ese tipo de cosas le da mucha vidilla a las relaciones, todo risas.
  • No todo el mundo los usaría. Pero no pasa nada, no hay que consumirlos para disfrutarlos: para alguna gente, la simple sensación de “no te estoy poniendo los cuernos, pero podría si quisiera” ya les provocaría un alivio vital considerable.

La idea del bono cuernos me pareció TAN BUENA, que llevo ya algún tiempo evangelizando con ella por ahí (frecuentemente, a altas horas de la madrugada y pasadete de copas, para qué negarlo). Y, de esos enriquecedores debates, he encontrado que hay gente que piensa que una idea buenísima como ésta, no debería quedarse en los cuernos, sino que podría extenderse a muchos otros aspectos generadores de tensión en las relaciones. En efecto, esta evolución haría que el bono-cuernos pasase a ser algo así como una especie de “Family-check”:

¿Os suena? Es ese talonario de cupones con descuentos para pollo frito, ópticas, el zoo y la Warner q reparten de vez en cuando por ahí. Pues el talonario Bono-Cuernos tendría cupones de control de todo tipo de situaciones. De hecho, esto permite una personalización de talonarios para cada miembro de la pareja que sería increíblemente efectiva ya. Se comprarían en pareja, irías al estanco a por un pack “talonario Bono-Cuernos” y te vendría ya con los dos talonarios, uno para chico y otro para chica.

Aún hay margen para peticiones, pero un primer diseño de los talonarios sería algo así:

Talonario chico:

  • A elegir:

    Un cupón cuernos para cada década de relación (cupón cero a diez, cupón once a veinte y así)

    ó

    Un cupón-rubia, un cupón-morena y un cupón-pelirroja.

  • Cupón “Cállate Mujer”. Al usarlo, la mujer objetivo debe callarse inmediatamente, (y su uso no tendrá consecuecuencias al llegar a casa, claro). Su uso no se considera machista tampoco.
  • Cupón “porque lo digo yo y punto”. Permite a un hombre ganar una discusión. Cuando se usa, la chica pronuncia la fórmula “pues sí, esta vez tienes razón” y para de comportarse como una histérica (este cupón está para aliviar la desazón que produce ver como va pasando el tiempo y no ganas nunca una discusión).
  • Cupón mamada. Es muy soez, yo no quería pero he tenido q meterlo por aclamación popular :P
  • Cupón “este año planchas tú”. Al final de tu vida, todo el mundo tiene claro que ha habido un año que ha sido el mejor. Este cupón te permitiría planificar cuándo quieres tener el tuyo.

Talonario chica:

  • A elegir:

Un cupón cuernos para cada década de relación (como los de chico)

o

Un cupón “aventurilla de tres meses con un hombre casado”

  • Cupón “Tercer hijo”. Como su mismo nombre indica, contrarresta una planificación familiar consensuada y acordada cuando la mujer cambia de opinión.
  • Cupón “counter-mamada”. Cancela la felación objetivo. Ojo que este cupón se malinterpreta muchas veces: no hay que usarlo forzosamente para contrarrestar la entrada en juego de un cupón-mamada, sino que puede usarse para cancelar una situación de merecimiento legítimo cuando, simplemente, hoy no me da la gana y punto.
  • Cupón “ya te puedes ir despidiendo de”. El amigo/amiga objetivo queda descartado para siempre. Sin discusiones de si el chico me cae genial o si a esa amiga la conocí en la universidad: hasta nunca y ya está. Me da a mí que siempre se usaría como “eliminar amiga”, pero bueno, doy libertad XD
  • Cupón “dile adiós al puto juego“. El chico renuncia a un videojuego para siempre (ojo, un juego y todas sus versiones, o sea, que su uso es “eliminar FIFA”, no “eliminar FIFA 2012”, enteradillos XD).

Joder, cuanto más pienso en ésto, más creo que el Talonario Bono-Cuernos va a ser el mayor avance en relaciones sentimentales desde la invención del tabique en el siglo XIX. Es que va a ser lo más!

Me he olvidado de algún cupón que sea claramente necesario?


Un mundo mejor (II). Prohibición de la patata

marzo 16, 2011

Ha llegado el momento de iniciar un debate que no puede aplazarse más. Hablemos sobre la patata.

Contesta con sinceridad. ¿Alguna vez te ha apetecido comer patatas? A que no? A que no has quedado nunca con nadie para comer patatas? A que no te despiertas en medio de la noche con ganas de comerte una patata? ¿A que nunca has comido patatas sobre el cuerpo desnudo de tu amante?

Por supuesto que no. Y eso es porque la patata es un cacho de cosa obsoleta, fea, sucia y despreciable, que no tiene sentido comerse.

Para no ser egoístas de pensar sólo desde nuestro lado, tengámosla en cuenta a ella también. Pensemos por un momento en las frutas como las mandarinas, las manzanas o las piñas: ellas crecen orgullosas, en los árboles, siendo bonitas, oliendo bien, ofreciéndose en resumen, porque quieren ser comidas (en ese sentido son iguales que mi vecinita del quinto, pero esa es otra historia). Piensa ahora en la patata, ahí enterrada, escondida, cubierta de tierra, que no huele ni sabe a nada, que el único que originalmente se la comía eran los topos y eso porque no tienen ojos. Lo ves? Tú crees que la patata quiere ser comida?

Las cosas como son, le reconozco a esta hortaliza de forma tuberculoide su valor histórico: en la antigüedad, cuando a los romanos les atacaban los bárbaros y le metían fuego al campo de trigo, o cuando venía la pedrisca y te jodía la cosecha, pues ibas, abrías el granero, lo tenías lleno de patatas y eso te salvaba el culo unos meses, dándote tiempo para sembrar otra cosa. Pero hoy en día, los avances de la ciencia respecto a modificación genética de semillas y, sobre todo, respecto a mercados financieros de futuros vinculados a las materias primas, nos permiten estar seguros de que el suministro de ingredientes deliciosos como el arroz, el café o el trigo van a estar siempre garantizados.

La situación es insostenible ya, es ella o nosotros. Así que:

Medida II: Prohibición de la patata.

Hecho: La patata es una fuente de calorías sin sentido, un lastre que impide a la humanidad prosperar hacia su siguiente estadío de conciencia elevada y, por eso, debe ser exterminada.

Principio social: el estado prohibe la tenencia, el consumo o el uso como juguete sexual o de cualquier otro tipo, de la patata.

Ejecución: El código penal añade el delito de “patatofilia”, que se condena con seis meses de trabajos forzados en un huerto de frutas y verduras deliciosas, y veinte azotes en la plaza del pueblo.


Un mundo mejor (I) – La regla del año

marzo 10, 2011

Vale, ya no puedo soportarlo más. Son tiempos oscuros estos que nos ha tocado vivir, un tiempo convulso de miseria y desesperación, de ciudades infestadas de banqueros transmisores de enfermedades y de principios morales débiles y decadentes. De desesperanza asolando los corazones de las personas.

Pero, en tiempos oscuros, la humanidad siempre ha encontrado líderes, hombres rectos, sabios y con la visión para señalar el camino. Hombres como Alejandro Magno, como Leonardo da Vinci, como Hitler o como el lemming que abre la marcha de la manada. Faros, capaces de alumbrar el camino de la humanidad hacia puerto seguro cuando arrecia la tormenta.

Pues bien, en este tiempo, yo me considero capaz de ser ese faro. Y no sólo metafóricamente: tengo la cabeza tan grande que si consiguiera hacerla brillar, creo que podría guiar al pueblo desde mucha distancia. Pero incluso mientras tanto, sí que me veo suficientemente iluminado como para diseñar un mundo mejor para todos. Y, consciente de eso, y con la preparación que me proporciona la lectura reciente de “1984”, de “Granja Animal” y la que ahora me ocupa (“Un Mundo Feliz”), y animado también por el puntito etílico que acabo de adquirir mediante el acto de merendar una cerveza después de siete horas sin comer, me decido hoy a iniciarme en el enunciado de principios de ingeniería social con los que crear, para todos, un mundo mejor. Y como los auténticos líderes guían con el ejemplo, hoy os pongo un ejemplo de estas medidas con las que planeo hacer un mundo mejor.

Medida I: la regla del año.

Hecho: Piensa por un momento en toda tu vida. En todos los trabajos que has tenido. En las cosas que habías deseado tener durante mucho tiempo y que al final tuviste. En todas esas veces que has hecho amigos nuevos. En tus parejas. En las bicicletas, patines, coches y motos que has tenido. En las casas en las que has vivido. En todo lo que te ha pasado en tu vida. En todos los blogs que has tenido. Piensalo. Todo deja de disfrutarse de verdad después de un año. Cualquier intento de alargar más las cosas, lleva a la insatisfacción, a la desdicha y a la tragedia. Por ello:

Principio social: El estado prohibe cualquier tipo de relación interpersonal, afectiva, laboral, de propiedad individual o de cualquier otro tipo que se prolongue durante más de un año seguido.

Ejecución: El código penal tipificará un nuevo delito, el “encariñamiento“, que se condenará con un año de cárcel y la obligación de realizar un cursillo de rehabilitación.

Pueblo, dadme el poder, y yo haré, para todos, un mundo mejor. Tengo vuestro apoyo, verdad?

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PD: En el próximo episodio de “un mundo mejor”: la prohibición de la patata. Cualquiera que coma regularmente conmigo puede saltarse ese post porque ya lo ha escuchado muchas veces ;)