El dilema del teletransporte

diciembre 12, 2012

Voy a escribir algo, que me da miedo q me pase lo que me pasó con la cuenta de hotmail a los noventa días.

Hoy vamos a hablar sobre dos cuestiones ético-filosóficas que me apasionan y que creo que es importante resolver. Y por qué narices tenemos que hablarlo nosotros en vez de ver una serie o algo, me diréis. La respuesta es que hay mucha gente con vocación para el cobrado de productos y embutidos llenando las facultades de filosofía, pero no hay nadie en esas facultades con vocación hacia la filosofía. Hasta hace no mucho no había problema porque aquí nosotros el personal dimos ética en el colegio, y el visionado de las cuatro películas que nos proyectaron allí sin duda nos preparaba para los más sucintos debates morales en los bares. Pero ahora que tiene toda la pinta que la ética se la van a cepillar para cambiarla por asignaturas de los testamentos y cosas así, pues hay que dejar estas cosas resueltas antes de que toda capacidad ética se pierda para siempre.

  • El dilema de las vacas locas.

sacrificio_1La primera de estas cuestiones viene a cuento de la crisis de las vacas locas de hace unos cuantos años (harán diez ya? los que sean, paso de buscar). Para el que no se acuerde, la enfermedad aquella consistía en que te comías unas hamburguesa un día, y luego a los siete años te daba el típico tembleque de piececillo mientras ves la tele, a los ocho ya no podías patinar ni de coña y luego a los diez pues el tembleque iba a peor y te morías. La cuestión es que me acuerdo de cómo salían imágenes de los sacrificios de vacas, que básicamente eran unas zanjas de la ostia ardiendo y los ganaderos ingleses allí tirando camiones y camiones de vacas en las zanjas. La cuestión ética a resolver es la siguiente: ¿no habría sido lo correcto, en lugar de sacrificar y destruir esas vacas, enviarlas al África pobre? Cada vez que lo planteo la gente siempre se pone en plan humanitario ahí en plan “que cabrón eres, eso es una crueldad”, pero pensémoslo bien. Imagina que eres tú el negrito que se está muriendo de hambre (hoy). No me refiero a mucha hambre como cuando te dan las nueve y pico de la noche y tu señora sin venir del alemán y tú no has merendado, no; hambre de morirse de verdad. Imagina que, en ese estado, puedes elegir entre:

a) Morirte de hambre (hoy)

ó

b) Barbacoa de costillas y de chuletones y de pinchitos y de todo, todos los días, durante diez años ahí a reventar (y luego morirte)

Qué escogerías tú? No hay duda, no? Cuando lo planteo, hay gente que sigue sin verlo claro y sigue diciendo que hubiera sido inhumano llevarles las vacas a los africanos. Y entonces siempre digo que muy bien, pero que entonces habrá que ser coherente y dejar morir a cualquier ancianito que llegue a urgencias con apendicitis a los 75 años porque claro, va a vivir diez años más de puta madre pero luego va a morirse igual. Mucho mejor que se muera hoy, donde va a parar.

Este primer dilema lo veo tan claro que lo doy por cerrado ya. Pero os voy a plantear el segundo dilema moral que me obsesiona:

  • El dilema del teletransporte

Y me obsesiona porque pienso en él cada vez que voy a imprimir algo en la oficina. La cosa es que de entre todos los avances tecnológicos que veremos en los próximos diez años, sin duda uno de los más importantes, el que lo cambiará todo de verdad, será el teletransporte. Probablemente llegará en forma de app para iphone y android, pero eso es lo de menos; la cuestión es que el teletransporte va a ser una auténtica revolución, que va a cambiar completamente nuestra visión de las relaciones a distancia, de la regla de los 1000 km (igual ahora sí que empiezan a ser cuernos) y nuestra forma de relacionarnos con la web de renfe.
La cosa es que, a estas alturas del avance científico hacia el teletransporte (está casi hecho), parece claro que el mismo no va a consistir en “desplazarse” en realidad (eso no tiene puto sentido, sería como magia), sino que más bien consistirá en algo así como en una cabina o un algo capaz de escanear tu cuerpo, pero no así cutre de radiografía, sino escaneado tridimensional así de altísima resolución, a nivel de elementos / partículas subatómicas, y luego la información de la disposición de esas partículas / elementos se transmitirá a altísima velocidad (por ADSL de 20Mb o más, o con wifi de la ostia) hacia el sitio al que vamos a teletransportarnos, donde habrá una cabina que te imprimirá de nuevo una copia exacta, indistinguible del original. De hecho, al haberse copiado el cerebro también, pues irán todos los recuerdos, toda tu consciencia y todo tu ser, todo: y es que a estas alturas, a Dios no se le espera ya que aparezca la verdad. Esa impresora será pues como una de esas nuevas 3D, pero con la diferencia de que tendrá toner de todos los compuestos que forman el cuerpo humano, a saber: hierro para la hemoglobina, calcio para los huesos, carbono para los músculos, aluminio por si tienes una ortodoncia y así con todos los compuestos. Agua que es la mayoría no hace falta q se rellenara, asumo que la máquina impresora se conectaría a un grifo, como las cafeteras de la oficina.

Nos estamos quedando cortos de carbono, hay que cambiar el toner

Nos estamos quedando cortos de carbono, hay que cambiar el toner

Bueno, está claro cual será el principio fundamental del teletransporte  no? Escaneo en un lado, transmisión y impresión de una copia exacta de tí mismo (por tanto, eres tú mismo) en el lugar de destino. Técnicamente impecable, práctico y sin problemas pero… ya deberíais véis claro el dilema moral. ¿Qué hacemos con el sujeto de origen? Dado que la copia está en otro lado, el original ya no vale para nada, y por sostenibilidad habría que matarlo (no por vicio sino para recliclarlo, para poder hacer más toner y mantener el proceso en marcha). Pero bueno, que se haya hecho una copia perfecta no quita que al original le joda morir en el proceso entre horribles dolores (porque la muerte sería con fuego, para ayudar en lo del reciclaje). Pero, aunque le fastidie, ese original es como en nuestra democracia un ciudadano un día después de ir a votar, ya no vale para nada. Pero es un ser vivo y además estaba primero… pero por una cuestión así no vamos a renunciar a las ventajas del teletransporte, no? O sí?

Un debate apasionante que deberíamos ir empezando, no sea que pase como con el aborto, que se enquista y al final no hay quien se ponga de acuerdo. Y sin embargo, a nadie parece preocuparle. ¿Qué hacemos?

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Still alive

noviembre 8, 2012

Bueno, pues sí que llevo una temporada desaparecido la verdad. Escribo un post de update para contarle al mundo de lo feliz que soy (ya sabéis, en internet, sólo cosas buenas):
Y es que, en estas últimas semanas:

– He comido en el buffet chino de al lado del curro (y no es baladí; no en vano, siete de los diez mejores momentos de mi vida han tenido lugar en un buffet libre)

– He cenado castañas (comer castañas: los otros tres momentos)

– He visitado una isla, por primera vez en mi vida. Y en ella, nuestras alegres melodías de karaoke ante un público mayoritariamente alemán, salpicadas de mensajes subliminales como “compranos bonos” o “esperamos que con esta canción lo de la deuda quede perdonado”, se han mostrado fundamentales para apuntalar la sólida recuperación que se está gestando gracias a las medidas económicas del nuestro solvente equipo de gobierno.

– Y, sobre todo, en el curro, me lo he pasado TAN BIEN. Me hicieron firmar unas mierdas por las cuales no os puedo contaros demasiado, pero digamos que ha habido cierto acontecimiento y que yo he estado metido hasta el cuello y que al final todo el mundo quiere a Diego. Y con razón. Diego rocks en lo suyo.

Y, para acabar la semana, primer parador de mi vida con mi señora, con la que mañana hago once años de noviazgo. Todavía tenemos dudas, así que vamos a seguir de novios un poco más. En cualquier caso, quien hubiera dicho después de aquella primera denuncia a la guardia civil de hace ocho años que íbamos a llegar tan lejos :)

Mi vida mola, no os lo voy a negar


Mercado laboral español

octubre 14, 2012

Bueno, pues ya está. Una reforma laboral de unos, luego reforma laboral de otros, sindicatos que pasan de todo, patronal fuera de control… Esta oferta de trabajo vista hoy en el zoo de Madrid describe perfectamente el tipo de ofertas de trabajo a las que ha quedado reducida el mercado laboral español:

A saber:

  • Eventualidad total (contratos de un día)
  • La foto sugiere que como tengas mas de 18 años ya eres viejo para el curro
  • Un niño vale para el trabajo que hasta hace no mucho hacía un veterinario o un biólogo

Por favor, que nos rescaten de una vez. Peor que ésto no va a ser…


Con bullets, todo es mejor

septiembre 19, 2012

De cierta presentación, defendida durante cierto día (de hoy)

Mentiría si dijera q podría llegar a disfrutarlo, pero hoy me lo he pasado bien :)


“Papá, he tenido una idea buenísima para un negocio”

septiembre 4, 2012

Suena el disco nuevo de los XX mientras escribo ésto ^_^. No hace mucho que decía que si me encontrara una lámpara maravillosa que me concediera tres deseos, usaría uno de ellos en un disco nuevo de The XX. Hoy ha llegado ya sin gasto de magia, así que mi nuevo deseo precalculado en caso de que llegue a vivir un evento lámpara maravillosa, pasa a ser que se muera Esperanza Aguirre.

Las vacaciones bien. En Marbella ha habido tal plaga de medusas que no puedo dejar de pensar que si pudieramos comérnoslas tendríamos resuelto en gran medida el problema de, ya sabéis, el hambre. Hace algún tiempo ví un documental en el que contaban que había una especie de ballenas que, ellas solas, se comían en calamares un peso equivalente a toda la pesca humana en todo el planeta, y yo sólo pensaba que deberíamos comernos a esas ballenas, porque así luego podríamos comernos todos esos calamares también, que nos corresponden por derecho. Pues con las medusas lo mismo, serían otra fuente de pescado alucinante. Les quitaría las patitas urticantes esas y las haría brochetas, o aprovecharía su forma de cestita para rellenarlas, como si fueran cabezas de champiñón. La gente no deja de decirme que brochetas mejor no, que eso es todo agua y que al ponerlas a la plancha se quedarían en nada. Yo no dejo de pensar que si de verdad tienen tanta agua mi madre diría de ellas lo mismo que del brócoli para cenar:

“Parece que llena, pero a la hora estás esmallao otra vez. Por eso hay que comerlas con pan”.

Mi madre también dice que hace unos días en Fuengirola habían sacado una medusa como una bañera de grande, que había salido la foto en el diario Sur. Y yo no puedo dejar de pensar que esa era la nave nodriza y que todas las demás deben venir de ahí.

Aparte de eso, aproveché un almuerzo para detallarle a mi padre un plan de negocio que tengo en la cabeza hace tiempo. Le dije:

“Papá, si tuviera pelas y quisiera montar un negocio, montaría una conservera de chumbos. Los chumbos están riquísimos, son lo mejor y a la gente le encantarían, pero son tan difíciles de comer con toda la ostia de pelarlos y las espinas y tal que no los come casi nadie. Pero si pusiera una fábrica y los pelara y los vendiera en conserva, así en almíbar como los melocotones, me forraría. Además, los chumbos crecen en todos lados, así sin que llueva ni nada, no tengo ni que cultivarlos, sólo recogerlos. Es que me haría de oro, en serio”.

A lo cual, mi padre me contestó:

“Es que no te has fijado? Las chumberas se han muerto casi todas. Cuando vayáis para La Cañada fíjate en la que hay allí grande a la entrada: les ha venido una cosa que no se sabe lo que es de enfermedad o hongo o yo que sé, pero se han puesto todas blancas y están todas muertas”.


Y, tenía razón, están todas secas, muertas. No solo eso: si había sobrevivido alguna, ha ardido la semana pasada. Ole mi olfato para los negocios!

Ah, y he inventado un refrán nuevo, de un tipo nuevo. Dice así:

“Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon la rueda de Dexter a remojar”

Digo que es de un tipo nuevo porque no es una metáfora ni tiene moraleja ni nada: significa que en cuanto te acuerdes (y da igual la chorrada que te lo recuerde), que pongas la rueda de Dexter a remojar. Así la caca está menos dura al limpiarla y sale con menos esfuerzo, sin usar las uñas casi. Esa es la enseñanza.


Una nueva enmienda a la Constitución permitirá a los ciudadanos alemanes elegir la tapa en los bares españoles.

agosto 10, 2012

Al igual que ocurriera el año pasado, PP y PSOE han aprovechado el parón legislativo veraniego para consensuar una enmienda a la Carta Magna que reconoce el derecho de los ciudadanos alemanes a elegir tapa en los establecimientos hosteleros españoles.

Dicha reforma, que según reconocen fuentes de toda solvencia ha sido a su vez negociada con las autoridades alemanas por altos cargos del Ministerio de Asuntos Exteriores, se produce en el contexto del inminente rescate total de la economía española por parte del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y del Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM). Según citan estas fuentes, que prefieren no ser citadas, “esta reforma corrige el sinsentido jurídico de que dichos mecanismos gasten decenas de miles de millones de fondos europeos (mayoritariamente provenientes de la aportación alemana) para comprar deuda española, mientras al mismo tiempo un ciudadano alemán que realiza una consumición en un bar español reciba unas patatas alioli en lugar de las bravas que desea por la simple arbitrariedad de un camarero español que se está beneficiando de ese rescate”.

La redacción final de la reforma, que constituirá el nuevo artículo 136 de la Constitución, será como sigue:

ART. 136. 1. Las administraciones públicas garantizarán el derecho de los ciudadanos alemanes, en aquellos establecimientos que complementen una consumición de hostelería con una ración alimenticia de elección arbitraria, a la elección de la misma de conformidad a las existencias disponibles en el momento. 2. El Estado, o las Comunidades Autónomas en los casos en los que las competencias relacionadas a consumo y turismo se encuentren transferidas, velarán para que dicho derecho sea efectivo e inquebrantable en todo establecimiento de hostelería de acceso público en los que se proporcionen dicha gratificación a la consumición. 3. Una Ley Orgánica desarrollará la ejecución del principio al que se refiere este artículo, para su práctica aplicación inmediata en todo el territorio nacional.

La ley orgánica a la que cita el nuevo artículo se haya ya en un estado de redacción muy avanzado, y describe la fórmula a usar. Será muy sencilla: un ciudadano alemán, para hacer uso de su derecho tras pedir la consumición (caña/vino/refresco), usará la expresión “Ich bin Deutsch, (tapa), danke!” (“yo soy alemán, tapa deseada, gracias”) para elegir. Por ejemplo “Ich bin Deutsch, tortilla de patatas, danke!”. El camarero, en caso de duda respecto al origen alemán del sujeto, podrá solicitarle pasaporte válido, que el ciudadano deberá presentar. Y eso es todo, tras una comprobación afirmativa, el cliente recibirá consumición y la tapa deseada”.

Tanto partidos de la oposición como diversas asociaciones de consumidores españolas ya han dejado claro su rechazo frontal a la reforma. Entre sus principales quejas, citan que el abuso del decreto ley y de la reforma constitucional para legislar menoscaba la legitimidad democrática del Parlamento, o que toda reforma constitucional debería someterse a Referéndum. CIU, por su parte, ha ligado su apoyo a la reforma a la aprobación del Pacto Fiscal con Cataluña durante el próximo mes de septiembre.


Alain Afflelou rompe el mercado con su nueva promoción “por un euro más, llévate todas las gafas de la tienda”

julio 5, 2012

La cadena de ópticas Alain Afflelou ha iniciado hace una semana su nueva campaña promocional de verano, mediante la cual, cualquier cliente que adquiera unas gafas graduadas con cristales orgánicos en cualquiera de sus tiendas podrá llevarse, por sólo un euro más, todas las otras gafas del establecimiento.

El CEO de la cadena de ópticas, durante la rueda de prensa

El mismo Alain Afflelou, durante una rueda de prensa celebrada esta mañana, ha narrado cómo la campaña es una evolución natural en la estrategia comercial de la firma. “De nuestra primera campaña, ‘llévate un segundo par de gafas por un euro más’, ya hacen cinco años. En aquel momento parecía una estrategia arriesgada, pero el éxito fue total, y nos permitió abrirnos un hueco en un mercado óptico tan maduro como el español. El año pasado lanzamos la campaña “segundo y tercer par de gafas por un euro más”, y de nuevo, el éxito de la misma nos permitió ganar una porción sustancial de market share a nuestros competidores, hasta situarnos entre los tres mayores distribuidores nacionales. Nuestra nueva promoción “llévate todas las gafas de la tienda por un euro más”, no es más que la evolución de una estrategia que está funcionando muy bien con el público español, y con la que esperamos alcanzar al fin el trono de la distribución nacional”

Y los hechos le están dando la razón: las tiendas de la cadena han vivido, desde el inicio de la campaña, un constante ir y venir de clientes, atraídos por la promoción. El trasiego de los auxiliares de tienda es constante, continuamente vaciando los expositores de gafas y volviendo a llenarlos, en un procedimiento ensayado y planificado hasta el último milímetro. Juan Botillo, gerente de la tienda situada en la calle Poblados de la capital, narra así:  “Hemos reducido el tiempo entre que se produce una venta hasta que de nuevo todos los expositores están llenos de nuevo a sólo 9 minutos. Eso incluye embalar y entregar al cliente todo el stock expuesto, enviar el surtido de reposición desde la plataforma logística y colocarlo en los stands de nuevo. Sólo con una ejecución perfecta podemos mantener el ritmo, pero gracias a la profesionalidad de nuestro personal lo estamos consiguiendo, e incluso batiendo el record de tiempo casi a diario” – narra, orgulloso.

Juana, una de las clientas que han aprovechado la promoción, nos cuenta: “al principio dudé, porque aparte de las de repuesto para el coche no sabía qué hacer con tantas gafas, pero sólo era un euro más, así que acepté. Y me alegro muchísimo, porque luego sí que se me han ocurrido cosas, como una funda de puff que compré y que rellené con trozos de gafas, que si los rompes en trozos pequeñitos no se clavan nada. Y luego, claro, gafas para toda la familia: la abuela, los primos… hasta el perro de la familia lleva gafas de pasta ahora! Y cómo vacila!”– , culmina. – “Estoy encantada”.

Uno de los containers de la promoción, durante el momento de su entrega en el domicilio de un cliente de Leganés.

La firma ha pensado incluso en los clientes para los cuales el transporte de las gafas pudiera suponer un problema: para ellos, se ofrece entregarles en su domicilio directamente un container de gafas, sin sobrecoste adicional. Y, de nuevo, ha dado en el clavo: gente sin coche, personas mayores y clientes de buena visión pero con síndrome de Diógenes se decantan mayoritariamente por esta opción.

Preguntado en la rueda de prensa por la inspiración para la nueva campaña con la que, una vez más, ha dado en el clavo, el señor Afflelou se sincera: “El trabajo diario es importante, pero estrategias de marketing tan rompedoras como ésta, sólo se aprenden en el MBA”, reconoce, satisfecho, justo antes de volver al trabajo.